El tiempo de Dios es perfecto

Sin lugar a dudas que las cosas llegan en la vida cuando menos te las esperas. Y te marcan para siempre como la mayor bendición.

Yo no andaba buscandolo, al contrario, en esos dias me había dicho a mi misma que para el amor no habia lugar en mi vida, y mucho menos siendo yo una de las miembras exclusivas del Movimiento MEI (Mujeres Emocionalmente Inestables) en esos días. Y lo más lejos que tenía era que ÉL algún día llegaría siquiera a cruzar mas que palabras de Naciones Unidas conmigo.

Pero como la vida está más loca que nosotros los encargados de llevarla, ÉL llegó en el momento en que tenía que llegar.

Cómo lo describo? Una bendición en mi vida. Una de las pocas personas que ha aprendido a quererme tal cual soy ignorando muchas veces este caracter que llevo que no es para nada fácil pero procurando siempre lo mejor para hacerme sonreir y sobretodo hacerme feliz.

Lo conocí hace unos años pero bastó solo unos días para que aprendiera a robarse mi atención con las cosas más simples haciendome sentir mas que especial: afortunada.

Una de las personas que mas admiro. Ser humano excepcional, con un corazón que vale oro y una paciencia que el señor se la bendiga. Imaginense lidiando conmigo y aún así sigue soportando esta sangre no tan dulce que yo tengo. Entre otras cualidades que lo hacen merecedor cada día más de mi cariño y de mi inspiración.

Por ÉL sé que todavía quedan hombres que saben valorar a las mujeres por lo que son, por su esencia y por el solo hecho de percibir su mirada cada dīa. Tierno, romantico, comprensivo, a veces quiero matarlo pero al final comprendo que es mi complemento.

Al principio no fue tan fácil aprender a quererlo pues era obvio que mi corazón estaba adiestrado al olvidar y no a comenzar historias de nuevo pero con el tiempo y los detalles hasta el corazón mas duro y de piedra cambia de opinión.

Desde la forma de llamarme que nunca estuve de acuerdo con ese "muchi", contando el choque y el susto de la primera cita y sumandole a eso su manera tan parecida a la de una tortuga al manejar y yo a su lado gritandole y haciendole mas señas que un Amet.

Doy gracias a Dios por conocerlo, por esos momentos maravillosos a su lado, por las cosas que me ha enseñado pero sobretodo por demostrarme como gozar la vida por una segunda vez.

Gordo, Dios derrame hoy y siempre las mejores bendiciones sobre tí.

Te adoro. Feliz Cumpleaños mi Noel Bou!

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