"Pensar, ver, mirar y analizar, luego elegir"

Tengo en mi casa el mayor ejemplo de que como mujer, con el paso de los años, una se cansa de estar embromando con los hombres y pidiéndole explicaciones de todo. Al final, hay que hacerse la loca y dejarlos vivir como que nada te importa, aunque te estés muriendo por dentro. Haciéndote la loca y tragándote preguntas, respuestas y explicaciones que deberías exigir pero no lo haces por el mismo hecho de que ya todo te de lo mismo. 
No es que se acabe el amor pero es la única manera de sufrir un poco menos la vida. Ya sea por la costumbre o por los años, al final una termina sumergida en su mundo sumiso, pensando las mil y una cosas pero callando por el amor que aún exista o por el simple hecho de que los hijos no se enteren o que no crezca sin su padre, por lo que pueda decir la gente y por el "estatus social" y en algunos casos, económicos.
Y quiero dejar claro que no es nada personal ni por el estilo, gracias a Dios estoy viviendo el mejor momento sentimental de mi vida, y no me arrepiento ni por un segundo de mi elección. Sin embargo, amor no quita conocimiento y esto no me hace ciega a las experiencias de los demás y saber que aunque no me pase a mí, es la realidad de muchas mujeres en este país, en este planeta, en este universo.
 Siguiendo el tema, quizás desde el comienzo uno tenga sus dudas si de verdad esa es la persona que debes elegir para el resto de tu vida, si los interés, aunque iguales o parecidos, al final compaginarán, que si cambiará, que si será un buen padre, que si es realizado profesionalmente le importe más el trabajo que la necesidad de uno por el otro... (estas dudas si las he tenido yo). En fin, muchísimas cosas más que solo las descubres con el pasar del tiempo, con los años, con las peleas, con los acontecimientos. Que pueden ser muy positivos como también negativos pero por obligación es cuestión de tiempo y no de prejuicios.  
Como mujer, sé que se nos hace difícil entender y aprender muchas cosas sin sentir que sufrimos y nos desmoronamos, que nuestro principal miedo es el de ser destruidas y engañadas, que nos rompan el corazón aunque algunas tengamos el coraje de también pensar pagar con la misma moneda, pero al final, como ser de lágrimas y sentimientos, sabemos que eso, más a la corta que a la larga, nos produce mucho más vacío emocional que la satisfacción misma a nuestro ego herido.  
Y si estás casada es todavía mucho peor, porque ya "elegiste" a esa persona para pasar el resto de tu vida; sabemos que muchas veces, en la mayoría de los casos no es lo que sucede, pero es el parámetro, el prototipo, lo estándar en la sociedad. Mientras, si es el novio, o el que está en proceso de convertirse, aún tienes la oportunidad de ver, de conocer, de analizar y comparar; eso, si corres con la suerte de ser astuta y pensarlo antes, de lo contrario, estás en la lista, sin saberlo, de las que repiten siempre la misma historia: "Ay porque no lo conocí antes" Sí, mucho que lo he escuchado.  
Pero si nos llevamos de eso, no somos felices, no amamos, no vivimos, no sentimos... Nos quedaríamos solas en el mundo y Dios así no fue que lo hizo. 
Mientras tanto, esos momentos siempre existirán y nos lastimarán pero no dejemos que nos destruyan más de lo necesario, que nos enseñen pero que no nos acabe la experiencia. Saber pedirle a Dios la fuerza para sobrellevarlos cuando se presenten, y seguir confiando que el afortunado de tenernos por el resto de su vida, no empezará cagandola desde el principio y por lo menos, hará el intento de hacernos felices porque lo merecemos. 
 Somos princesas, somos las reinas del universo, mujeres.

Comentarios

Entradas populares de este blog

No te enamores a menos que sea de un Gran Hombre.

Ay! La costumbre y el apego

La mujer completa